Antes de la final del Mundial, Mario Alberto Kempes fue el encargado de presentar la Copa del Mundo, un reconocimiento reservado para las grandes leyendas del fútbol.
A casi 50 años de la histórica conquista de 1978, el Matador volvió a emocionar a millones de argentinos y, especialmente, a nosotros, los bellvillenses, quienes sentimos un inmenso orgullo por el máximo referente deportivo de nuestra ciudad.